El taekwondista ilicitano, Raúl Martínez, se prepara para la gran cita olímpica de Tokio que se celebrará el mes de julio de 2021. Después de un año marcado por una lesión y un largo parón de la competición debido a la pandemia, el mejor deportista de la ciudad afronta su sueño con las máximas ganas e ilusión.

P: El 7 de diciembre de 2019 conseguiste el billete a los juegos olímpicos de Tokio y fue después de una lesión. ¿Cómo vives ese momento? ¿Imaginabas que después de todo lo que supuso la lesión podrías llegar a lograr el pase a una competición de tal envergadura?

R: En la temporada de 2019 consigo la medalla de plata en el Gran Prix de Roma, donde asisten los 32 mejores del ranking mundial. Y regreso de allí con una molestia en el aductor, que debido a que no pude descansar se fue agravando durante las competiciones importantes del evento. Terminé desarrollando una pubalgia y asistí al Gran Prix final de Moscú, en diciembre, con dos tercios del aductor rotos. Allí gano el último combate, pero supuso que el tercio de aductor que me quedaba en buen estado terminara rompiéndose también. Finalmente pasé clasificado entre las cinco primeras plazas del ranking mundial, y gracias a eso, no tengo que asistir ahora a los clasificatorios continentales.

P: Después de conseguir el pase seguías lesionado, ¿cómo te recuperas de cara a los juegos olímpicos?

 R: Durante los meses de enero, febrero y marzo del año 2020 estuve fortaleciendo y haciendo trabajo de recuperación y realización. En marzo empecé a tocar tapiz, y me daba tiempo de sobra a llegar a los juegos olímpicos de Tokio 2020 en verano, pero es entonces cuando llega la pandemia y el confinamiento.

P: 2020 ha sido un año complicado para muchos deportes, ¿de qué manera ha afectado a nivel personal un parón tan largo en tu competición?

R: Fue muy duro porque al principio el Comité Olímpico Internacional mantenía que los juegos olímpicos se llevarían a cabo durante ese verano. Esos meses tuve que seguir entrenando confinado en el salón de casa con la ayuda de mi mujer, que afortunadamente fue competidora de taekwondo muchos años. Me aguantaba los golpeadores y así podíamos hacer algo de combate. Pero esas no eran las mejores formas de preparar una cita tan importante. Más adelante el comité anunció que se posponían, y ya más tranquilo seguí entrenando en casa para no perder la forma.

P: Después de lograr el pase a unos juegos olímpicos, ¿sientes haber llegado a la cumbre de tu carrera deportiva?

R: Conseguir la clasificación olímpica es todo un mérito y el primer sueño cumplido, pero obviamente somos competidores y la idea no es ir a los juegos olímpicos a pasar el rato, todo lo contrario, al final voy allí con las ganas de conseguir la medalla, y a intentar que sea la de oro.

«conseguir la clasificación olímpica es todo un mérito y el primer sueño cumplido»

P: Después de tantos meses de parón por el confinamiento, tu última competición fue la de Bosnia en diciembre. Y en cuestión de una semana vuelves al tapiz, el día 7 de marzo en el Open Internacional de Bulgaria y el 12 de marzo en el de Turquía. ¿Qué esperas de estas dos competiciones tanto a nivel deportivo como personal?

R: Son competiciones importantes porque son internacionales y van a asistir la mayoría de los competidores con los que más tarde tendré que medirme en los juegos olímpicos. Por lo tanto, va a ser un evento de una competitividad muy fuerte. Es cierto que los objetivos no van a ir enfocados a los resultados, si no a trabajar con diferentes rivales de diversos países y características para comenzar a rodar y recuperar sensaciones de cara a los juegos olímpicos, que es realmente el objetivo.

P: Hace pocos días recibiste el premio Admiral a la categoría deporte y salud, ¿cómo compaginas los estudios de medicina con competir a un nivel tan alto?

R: Entreno dos veces al día, una por la mañana y otra por la tarde, dos horas y media aproximadamente. A eso hay que sumarle también el trabajo de recuperación, fisioterapia… es cierto que la competición a tan alto nivel me quita mucho tiempo, de hecho, actualmente es mi dedicación principal. Pero siempre me ha gustado tener una formación a nivel de estudios, y la medicina es un mundo que me apasiona, las ciencias de la salud siempre me han llamado la atención. Poco a poco voy sacándome la carrera en la universidad católica de Murcia, la UCAM, que junto al proyecto FER son mis patrocinadores y a los que les agradezco que me ayuden siempre a compaginar la competición con los estudios.

P: El proyecto FER tiene como objetivo apoyar el esfuerzo de los deportistas valencianos, ¿de qué manera o a través de qué acciones te ayudan a ti como deportista y al deporte que practicas?

R: Nos dan mucha visibilidad en los medios, mantienen un continuo contacto con nosotros y se preocupan por nuestras necesidades. Además, durante la cuarentena pusieron a nuestra disposición una beca, y gracias a ella nos han facilitado material para poder entrenar en casa. Y la ayuda económica que nos aportan, que es vital para nosotros. Nos hace sentirnos importantes en nuestra comunidad y orgullosos de nuestra tierra. Nos hacen sentir que somos un equipo y que llevamos a la Comunidad Valenciana, y en mi caso a mi ciudad, Elche, por todo el mundo.

P: En el deporte que prácticas, que implica también gran concentración, ¿qué importancia crees que tiene el estado anímico del deportista para enfrentarse a este tipo de competiciones?

R: El entrenamiento psicológico es algo también importante y que llevo siempre a cabo con mi entrenador y el resto del equipo. Cuando se acercan competiciones importantes realizamos entrenamientos psicológicos preparatorios, hacemos análisis de rivales a través de vídeos para estudiar a aquellos que nos atraen. En cuanto a la gestión de nervios, con los años vas haciéndote más amigo de ellos que enemigo. Al final los nervios nos hacen dar una mejor versión de nosotros mismos cuando estamos compitiendo, pues nos preparan para cualquier situación y rival que nos pueda complicar un combate.

P: Por último, llegar donde tú estás a nivel deportivo no es nada fácil. ¿Qué le dirías a un niño que como tú practica diariamente este deporte y sueña con llegar algún día a competir al mismo nivel que tú?

R: Sobre todo que tenga mucha ilusión, pero también mucha paciencia porque llegar a estos niveles requiere mucho esfuerzo y mucha constancia. Los niños de mi gimnasio, (Jayan) de Elche, y a los que aprovecho para mandarles un saludo, es el centro que regentan mis padres y donde yo me he criado. Es cierto que cuando voy allí todos los niños me tienen como un referente, y yo trato de animarlos muchísimo y transmitirle paciencia y constancia. Y como yo siempre digo, ir poco a poco sin dar pasos agigantados, competición a competición, combate a combate, asalto a asalto.

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